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23 de marzo de 2008

Casa Di Tella: Porqué preservarla.

La casa de la familia Di Tella en el barrio porteño de Belgrano, obra del arquitecto Clorindo Testa de 1968, es uno de los pocos referentes del Proyecto Moderno en la Argentina.
Hoy está amenazada de modificación sustancial o posible demolición a causa de su transformación en edificio escolar, tras haber sido comprada por un establecimiento educativo vecino.
Para esta transformación, el nuevo propietario convocó a un concurso privado de arquitectura y la SCA (Sociedad Central de Arquitectos) solicita la opinion de sus socios, sobre cuál sería el tratamiento más adecuado para la propiedad.
En esta nota el Arq. Carlos A. Blanco, miembro de Basta de Demoler, da su opinión sobre importancia de esta edificación y el contexto en que se encuentra.

•El patrimonio edificado sin catalogar está desprotegido, bajo la tutela y el libre albedrío de los fluctuantes intereses del mercado. Su regulación y la valoración de su potencialidad como parte del acervo cultural de la Ciudad de Buenos Aires, es responsabilidad de las autoridades del GCBA, su Legislatura y la participación de la comunidad.

•Lo que potencia y le da criterios de pertenencia, identidad, memoria a la ciudad, puede resumirse en la historia de sus edificios. En una apretada síntesis, podemos decir que lo edificado entre 1890 y 1960 la caracteriza simbólicamente. Setenta años de testimonios construidos que materializan los sueños y fracasos de una sociedad, expresando el paso del siglo XIX al XXI, es la representación de la ciudad de cara al Bicentenario.

•La arquitectura del proyecto Moderno tiene pocos referentes y la casa de la familia Di Tella de 1968, en el barrio de Belgrano es uno de ellos. Su autor, el arquitecto Clorindo Testa, pertenece a la vanguardia de ese movimiento, trascendiendo por ello su reconocimiento internacional, clasificado este período comobrutalista.

•La obra deja así de ser del autor y pasa a pertenecer a la comunidad que le dio origen, transformándose en paradigma. Los vecinos, así como sus colegas arquitectos, expresan la necesidad de conservar este bien como patrimonio cultural edificado, donde el valor colectivo está por encima del interés individual.

•En este contexto, limitar el derecho a la propiedad sólo es posible con un criterio sustentable y culturalmente soberano. La ley 2548 de Promoción Especial de Protección Patrimonial, ha dejado este bien fuera de su jurisdicción, pero sí dentro de su espíritu, que compartimos. Abordar esta restricción a la propiedad puede sintetizarse en lo expresado por el arquitecto Justo Solsona, en la definición del concepto de intervención referida a esta casa. "Quizás el concepto de intervención sobre una obra que constituye parte de nuestro acervo cultural -que se impulsa dentro de la preservación- ayudaría a considerar como mantener vigentes edificios que pudieren cambiar sus destinos funcionales pero sin modificarse arquitectónicamente, conservando su espacio, la materialidad, la estructura envolvente.”

•Un colegio, su actual propietario, debe hacer docencia con sus acciones. Esta coyuntura le ofrece a la institución la oportunidad de transformarse en el actor principal de una comunidad que lo alberga y asimila como propio.
ANEXO
Para ésta ONG, no es la primera experiencia de mediación entre aparentes intereses contrapuestos. Una mesa de diálogo es el camino, nuestra práctica es positiva en recurrir a mecanismos novedosos dentro de las normas, compensar el FOT, restringir alturas a cambio de espacios libres, y todo menú de opciones que oriente la inversión hacia el bien común y permita proyectos sustentables, en este caso un proyecto educativo afín al interés privado.
Arq. Carlos Blanco.

16 de febrero de 2008

LA CASA DI TELLA DISEÑADA POR CLORINDO TESTA EN PELIGRO

Construida para Guido Di Tella en 1968, hoy pertenece a la Escuela Arlene Fern y está en peligro de ser demolida. Todo depende de cómo el establecimiento resuelva su nuevo programa educativo y religioso, para el cual se ha convocado a un concurso privado de arquitectos.



Esta casa, ubicada en la callae Arribeños 1308 del barrio de Belgrano, es un símbolo de la arquitectura moderna y una de las pocas que quedan en pie, dentro del llamado estilo "brutalista".

Tal como explicó el Arq. Justo Solsona desde el suplemento de Clarin Arquitectura, "en edificaciones como éstas, que constituyen parte de nuestro acervo cultural, debe entrar en juego el concepto de intervención para manterner vigentes edificios que pudieran cambiar sus destinos funcionales pero sin modificarse arquitectónicamente, conservando su espacio, la materialidad, etc".
Nota completa:
ASPECTOS TECNICOS

En 1968 Guido Di Tella (impulsor del Instituto Di Tella) encargó su propia vivienda a Clorindo Testa, quien se asoció a Irene van der Poll y Luis Hevia Paúl. Di Tella estableció sólo dos condiciones: el tipo organizativo de la casa, contar con un estudio privado con acceso independiente y un depósito para cuadros; y que la obra debía alojar la heterogénea colección de arte del dueño.



Se terminó de construir en 1970 en una superfice total de 838.8 m2.
Se organizó detrás de un frente tapia, de hormigón y con el orificio de la puerta bien acusado. Según Testa el uso del hormigón responde principalmente a la decisión de determinar una fachada sin ornamentos, limpia, austera, compacta, y a la vez violenta y silenciosa.

El límite entre el exterior (la ciudad) y el interior (los espacios de la vivienda) es contundente y no representa ambivalencias.
Una vez en el interior, los espacios se organizan alrededor de patios sucesivos. Participan así de una de las características de la casa porteña tradicional, pues la obra resulta una especie de metáfora de la casa chorizo, con dos patios centrales y uno al fondo.
Los patios, espacios de articulación a cielo abierto, asume un carácter protagónico y son interceptados y modificados por pasarelas.
El vacío en relación al lleno argumenta el carácter del proyecto. Esta contraposición se mantiene en el uso de los materiales. El hormigón, lleno de materia, se refleja en el continuo muro de vidrio, vacío y transparente.
Todas estas cuestiones ayudan a conformar un especialidad cálida e intimista.”

Esta residencia, probablemente una de las últimas en clave brutalista, es una de las pocas obras en este estilo todavía no destruida (Edificio Diario la Nación), alterada (Banco de Londres) o desfigurada (sucursal del mismo banco en Santa Fe y Junín, actual edificio de Telefónica en Corrientes y Maipú, Banco Ciudad). “el brutalismo aquí se expresa como un movimiento reformador que, unido a los principios del funcionalismo, conduce a la superación de muchos convencionalismos y produce una sana evolución dentro de la Arquitectura Moderna.”
info: Juan Vacas.